21.12.11

Si es verdad eso que dicen de que los sueños se cumplen, que son premonitorios, seré la persona más feliz del mundo. Sueño que vuelves, en mil lugares, en mil momentos, pero con la misma mirada y la misma disculpa en tus labios. Me dices que lo sientes, que no nos vamos a rendir, que vamos a recuperar todo el tiempo que nos ha sido quitado, que me vas a devolver todo cuanto te di.
Ayúdame a demostrar que quien dice que en la vida no hay segundas oportunidades, miente.

4.12.11

Acaríciame. Bésame. Susúrrame palabras bonitas al oído y juguemos a que tú crees que me las creo. Finjamos que nos necesitamos, que le dimos esquinazo a la soledad. Que nada podría romper algo así, aunque sea simplemente porque no exista y no haya nada que romper.

19.11.11

Oye, mira, voy a serte sincera por una vez. Hay pocas cosas que odie más que perder el tiempo, así que me voy. Ni tus problemas me importan ni te pienso contar los míos, así que no sé qué hago aquí.
Tú no eres ni de lejos la persona con la que quisiera estar compartiendo esta copa.

24.10.11

Sólo quien me conoce lo suficiente podría percibir cuándo falta el brillo en mi mirada, la alegría en muchas sonrisas, la dirección en el camino que parezco andar tan decidida.
Pero tú no. Ante ti no mostraré miedo, nostalgia o pena; me dejaré en casa cada lágrima aunque tú seas la causa de que las derrame, mis más profundas reflexiones y hasta la más honda de mis tristezas. Nunca me verás débil o frágil. Para tí seré fortaleza, valor, independencia.
Ya me ocuparé de pedir prestado el brillo de alguna estrella para mis ojos tristes, sacaré alegría de donde no la tengo para que mis sonrisas no resulten tan fingidas, y ten por seguiro que siempre seguiré caminando, resuelta y veloz... aunque no sepa adónde vaya.
Llega el otoño. Las hojas caen de los árboles. El frío se esconde en las noches largas y la lluvia empaña tus cristales de mi memoria. Quisiera que empañase también tu recuerdo.
Siento frío. Y no me valen abrigos que no sean tus abrazos, no me sirve otro calor que no sea el de tus dulces palabras. Pero tú no estás.
Este otoño va a ser largo. Antes o después llegará a la primavera. Aunque puede que para ese entonces, el corazón se me haya helado.

13.10.11

Se me está acabando el cigarro.
Entre el humo casi puedo entrever tus rasgos, sentir tus besos, oler tu aroma.
Sueño con el día en que me digas “te quiero”, que suene tan real que por un glorioso instante me hagas sentir que es cierto.
Pero ese día no llegará, tú no me quieres y yo ni siquiera fumo.

19.9.11

A veces pienso cómo se puede echar de menos algo si yo juraba que en mis sueños estabas a mi lado, que tus labios me besaban y que el tiempo se había parado. Nada más existía porque nada más importaba... Pero desperté y todo había un sueño del que ojalá nunca despertara.

18.9.11

Recuerdo cuando me sentaba en tus rodillas, y nos planteabamos un futuro que nunca ha sido. Yo te hablaba de mis sueños, de mis ansias de libertad que no acababas de entender... También de que quería tener el pelo tan largo como las princesas de los cuentos de hadas. Siempre, desde pequeña he soñado con eso. Un deseo estúpido, infantil; pero un sueño al fin y al cabo.
No te haces idea de cuanto me ha crecido el pelo en todo este tiempo, pero ya no me importa, porque tú no has estado ahí para verlo. Creo que me lo cortaré de nuevo. Todo sea para que, si el destino vuelve a juntarnos, me reconozcas.

7.9.11

Te he querido a rabiar, que te juro que el corazón me latía más fuerte cuando te veía, que había una luz en tu mirada, que la suerte consistía en que aparecieras en mi rutina. La esperanza consolaba mis días, y el pasado importaba porque no estabas en él.
Te he odiado a más no poder, he deseado que abrieras los ojos y sólo me vieras a mi, que comprendieras que si estaba ahí era sólo por ti. He sufrido, he llorado, he callado.
Pero no me quejo, porque es ahora cuando sé que hay una cosa peor que todo eso, y es... no sentir NADA.

23.6.11

A veces miro atrás en el tiempo, en el baúl de los recuerdos de mi memoria, que no siempre olvida todo lo que quisiera. Recorro las huellas de mi pasado y entonces me doy cuenta de que cada paso dado ha sido en tu nombre. Que tú has sido siempre un motivo para seguir adelante, para saber que si todo salía mal daba igual, porque ahí estabas tú. Ya podía arder la tierra o hundirse el cielo, que nada parecía importante mientras pudiera soñar con tus abrazos.
Ahora que estoy revisando cada paso dado, cada error cometido, que mi tiempo se ha parado, que todo parece salir al revés de como espero; justo en este instante, en el que la tierra quema y el cielo se me cae encima... ¿dónde te has metido?

15.4.11

La monotonía había inundado sus vidas. Dormían juntos todas las noches, pero soñaban por separado. Sus palabras se volvieron vacías y sus miradas, huecas. Habían olvidado tonterías, como sus colores favoritos, las noches bajo las estrellas, el sabor de la lluvia en los labios del otro... ya no recordaban detalles, como que se habían querido con toda su alma.

9.1.11

-Estoy preocupada.
-Puedes confiar en mi. Cuéntame.
-Verás... tengo una amiga que se empezó a fijar en un chico... Lleva algún tiempo así, esperando por él. Cada vez que le ve, siente un cosquilleo en el estómago, su corazón palpita más rápido y tiene que contenerse con mucho esfuerzo para no salir corriendo. ¿Sabes? Es como si le diera vértigo, como si temiera decir algo equivocado y parecer tonta ante sus ojos. Y eso que ella siempre ha sido una chica muy segura de sí, ¿eh?... Sus amigos la notan rara. Dicen que últimamente come y duerme menos, que se pasa las horas con la mirada perdida... Que habla menos y bebe más. No sé si esta situación es buena para ella... ¿Tú qué piensas?
-¿Qué voy a pensar? ... Tía, estás enamorada hasta las trancas.