Si es verdad eso que dicen de que los sueños se cumplen, que son premonitorios, seré la persona más feliz del mundo. Sueño que vuelves, en mil lugares, en mil momentos, pero con la misma mirada y la misma disculpa en tus labios. Me dices que lo sientes, que no nos vamos a rendir, que vamos a recuperar todo el tiempo que nos ha sido quitado, que me vas a devolver todo cuanto te di.
Ayúdame a demostrar que quien dice que en la vida no hay segundas oportunidades, miente.
21.12.11
4.12.11
19.11.11
24.10.11
Sólo quien me conoce lo suficiente podría percibir cuándo falta el brillo en mi mirada, la alegría en muchas sonrisas, la dirección en el camino que parezco andar tan decidida.
Pero tú no. Ante ti no mostraré miedo, nostalgia o pena; me dejaré en casa cada lágrima aunque tú seas la causa de que las derrame, mis más profundas reflexiones y hasta la más honda de mis tristezas. Nunca me verás débil o frágil. Para tí seré fortaleza, valor, independencia.
Ya me ocuparé de pedir prestado el brillo de alguna estrella para mis ojos tristes, sacaré alegría de donde no la tengo para que mis sonrisas no resulten tan fingidas, y ten por seguiro que siempre seguiré caminando, resuelta y veloz... aunque no sepa adónde vaya.
Pero tú no. Ante ti no mostraré miedo, nostalgia o pena; me dejaré en casa cada lágrima aunque tú seas la causa de que las derrame, mis más profundas reflexiones y hasta la más honda de mis tristezas. Nunca me verás débil o frágil. Para tí seré fortaleza, valor, independencia.
Ya me ocuparé de pedir prestado el brillo de alguna estrella para mis ojos tristes, sacaré alegría de donde no la tengo para que mis sonrisas no resulten tan fingidas, y ten por seguiro que siempre seguiré caminando, resuelta y veloz... aunque no sepa adónde vaya.
Llega el otoño. Las hojas caen de los árboles. El frío se esconde en las noches largas y la lluvia empaña tus cristales de mi memoria. Quisiera que empañase también tu recuerdo.
Siento frío. Y no me valen abrigos que no sean tus abrazos, no me sirve otro calor que no sea el de tus dulces palabras. Pero tú no estás.
Este otoño va a ser largo. Antes o después llegará a la primavera. Aunque puede que para ese entonces, el corazón se me haya helado.
Siento frío. Y no me valen abrigos que no sean tus abrazos, no me sirve otro calor que no sea el de tus dulces palabras. Pero tú no estás.
Este otoño va a ser largo. Antes o después llegará a la primavera. Aunque puede que para ese entonces, el corazón se me haya helado.
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