18.9.11

Recuerdo cuando me sentaba en tus rodillas, y nos planteabamos un futuro que nunca ha sido. Yo te hablaba de mis sueños, de mis ansias de libertad que no acababas de entender... También de que quería tener el pelo tan largo como las princesas de los cuentos de hadas. Siempre, desde pequeña he soñado con eso. Un deseo estúpido, infantil; pero un sueño al fin y al cabo.
No te haces idea de cuanto me ha crecido el pelo en todo este tiempo, pero ya no me importa, porque tú no has estado ahí para verlo. Creo que me lo cortaré de nuevo. Todo sea para que, si el destino vuelve a juntarnos, me reconozcas.

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