Es posible que algún día me canse de creer que quienes fallaron fueron las circunstancias, y no el uno al otro. Dejar de pensar en todo aquello que debí hacer y no hice, en aquello que no fue y pudo haber sido; porque no puedo cambiarlo y, en cierto modo, tampoco sé si quiero. Parar de fantasear imaginando que vuelves, o que un día despertaré y nada de esto habrá pasado, y que, como un mal sueño, se desvanecerá con tan sólo abrir los ojos. Olvidar de ti lo bueno, además de lo malo, para así no idealizarte, no echarte de menos.
Ser capaz de asumir de una vez por todas que hemos sido culpables de todas y cada una de las cosas que hemos vivido.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario