Todavía recuerdo todos esos días invertidos en ti. En aprender tu nombre completo y tu fecha de cumpleaños, en saber qué música escuchabas y qué te hacía feliz. Descubrir qué cosas te ponían triste y cuales te ponían, a secas. Traté de que te mostraras tal y como eras, que me revelases sin quererlo cómo y dónde hacerte daño, y conseguí que creyeras que no lo haría nunca. Acepté tus manías e intenté comprender tus pensamientos, en especial los que no sueles decir y nadie suele saber. ¿Y todo para qué? Haberte conocido tanto para no reconocerte ahora.
Necesito tiempo. Para borrar todo lo que conozco de ti. O para darme cuenta de que no te conocía tanto como creía. Pero ya no tengo tiempo para conocerte de nuevo, no sea que me vuelva a costar reconocerte.
28.8.12
Ven conmigo. Ven si se te han acabado los besos para ella, si no te queda nada por decirle. Vuelve si notas que te falta algo, si crees que hay una forma mejor de pasar los domingos por la tarde. Si confías en que es mucho más lo que te quieres que lo que ya tienes. Ven si no es a ella a quien quieres abrazar, si no es junto a quien desearías que se parase el tiempo. Vuelve si aún no te has olvidado de quien fuiste y, hagas lo que hagas, recuerda siempre que si te digo esto, es porque yo no me he olvidado de quién eras.
19.3.12
20.2.12
Que te vayas de mi vida dejándome más pena que gloria tú te lleves, que te vayas como un día viniste, sin prisas, sin avisos, sin un por qué, y que no me digas adiós, así como ningún día dijiste hola. Lo políticamente correcto sería desearte lo mejor, pero nadie ha dicho que quiera serlo, y lo que en verdad querría es que la vida te tratase mal. No te mentí cuando te dije que ojalá no te hubiera conocido nunca, porque la escasa felicidad a tu lado no compensa, ni de lejos, tantas lágrimas.
7.1.12
Es posible que algún día me canse de creer que quienes fallaron fueron las circunstancias, y no el uno al otro. Dejar de pensar en todo aquello que debí hacer y no hice, en aquello que no fue y pudo haber sido; porque no puedo cambiarlo y, en cierto modo, tampoco sé si quiero. Parar de fantasear imaginando que vuelves, o que un día despertaré y nada de esto habrá pasado, y que, como un mal sueño, se desvanecerá con tan sólo abrir los ojos. Olvidar de ti lo bueno, además de lo malo, para así no idealizarte, no echarte de menos.
Ser capaz de asumir de una vez por todas que hemos sido culpables de todas y cada una de las cosas que hemos vivido.
Ser capaz de asumir de una vez por todas que hemos sido culpables de todas y cada una de las cosas que hemos vivido.
21.12.11
Si es verdad eso que dicen de que los sueños se cumplen, que son premonitorios, seré la persona más feliz del mundo. Sueño que vuelves, en mil lugares, en mil momentos, pero con la misma mirada y la misma disculpa en tus labios. Me dices que lo sientes, que no nos vamos a rendir, que vamos a recuperar todo el tiempo que nos ha sido quitado, que me vas a devolver todo cuanto te di.
Ayúdame a demostrar que quien dice que en la vida no hay segundas oportunidades, miente.
Ayúdame a demostrar que quien dice que en la vida no hay segundas oportunidades, miente.
4.12.11
19.11.11
24.10.11
Sólo quien me conoce lo suficiente podría percibir cuándo falta el brillo en mi mirada, la alegría en muchas sonrisas, la dirección en el camino que parezco andar tan decidida.
Pero tú no. Ante ti no mostraré miedo, nostalgia o pena; me dejaré en casa cada lágrima aunque tú seas la causa de que las derrame, mis más profundas reflexiones y hasta la más honda de mis tristezas. Nunca me verás débil o frágil. Para tí seré fortaleza, valor, independencia.
Ya me ocuparé de pedir prestado el brillo de alguna estrella para mis ojos tristes, sacaré alegría de donde no la tengo para que mis sonrisas no resulten tan fingidas, y ten por seguiro que siempre seguiré caminando, resuelta y veloz... aunque no sepa adónde vaya.
Pero tú no. Ante ti no mostraré miedo, nostalgia o pena; me dejaré en casa cada lágrima aunque tú seas la causa de que las derrame, mis más profundas reflexiones y hasta la más honda de mis tristezas. Nunca me verás débil o frágil. Para tí seré fortaleza, valor, independencia.
Ya me ocuparé de pedir prestado el brillo de alguna estrella para mis ojos tristes, sacaré alegría de donde no la tengo para que mis sonrisas no resulten tan fingidas, y ten por seguiro que siempre seguiré caminando, resuelta y veloz... aunque no sepa adónde vaya.
Llega el otoño. Las hojas caen de los árboles. El frío se esconde en las noches largas y la lluvia empaña tus cristales de mi memoria. Quisiera que empañase también tu recuerdo.
Siento frío. Y no me valen abrigos que no sean tus abrazos, no me sirve otro calor que no sea el de tus dulces palabras. Pero tú no estás.
Este otoño va a ser largo. Antes o después llegará a la primavera. Aunque puede que para ese entonces, el corazón se me haya helado.
Siento frío. Y no me valen abrigos que no sean tus abrazos, no me sirve otro calor que no sea el de tus dulces palabras. Pero tú no estás.
Este otoño va a ser largo. Antes o después llegará a la primavera. Aunque puede que para ese entonces, el corazón se me haya helado.
13.10.11
19.9.11
18.9.11
Recuerdo cuando me sentaba en tus rodillas, y nos planteabamos un futuro que nunca ha sido. Yo te hablaba de mis sueños, de mis ansias de libertad que no acababas de entender... También de que quería tener el pelo tan largo como las princesas de los cuentos de hadas. Siempre, desde pequeña he soñado con eso. Un deseo estúpido, infantil; pero un sueño al fin y al cabo.
No te haces idea de cuanto me ha crecido el pelo en todo este tiempo, pero ya no me importa, porque tú no has estado ahí para verlo. Creo que me lo cortaré de nuevo. Todo sea para que, si el destino vuelve a juntarnos, me reconozcas.
No te haces idea de cuanto me ha crecido el pelo en todo este tiempo, pero ya no me importa, porque tú no has estado ahí para verlo. Creo que me lo cortaré de nuevo. Todo sea para que, si el destino vuelve a juntarnos, me reconozcas.
7.9.11
Te he querido a rabiar, que te juro que el corazón me latía más fuerte cuando te veía, que había una luz en tu mirada, que la suerte consistía en que aparecieras en mi rutina. La esperanza consolaba mis días, y el pasado importaba porque no estabas en él.
Te he odiado a más no poder, he deseado que abrieras los ojos y sólo me vieras a mi, que comprendieras que si estaba ahí era sólo por ti. He sufrido, he llorado, he callado.
Pero no me quejo, porque es ahora cuando sé que hay una cosa peor que todo eso, y es... no sentir NADA.
Te he odiado a más no poder, he deseado que abrieras los ojos y sólo me vieras a mi, que comprendieras que si estaba ahí era sólo por ti. He sufrido, he llorado, he callado.
Pero no me quejo, porque es ahora cuando sé que hay una cosa peor que todo eso, y es... no sentir NADA.
23.6.11
A veces miro atrás en el tiempo, en el baúl de los recuerdos de mi memoria, que no siempre olvida todo lo que quisiera. Recorro las huellas de mi pasado y entonces me doy cuenta de que cada paso dado ha sido en tu nombre. Que tú has sido siempre un motivo para seguir adelante, para saber que si todo salía mal daba igual, porque ahí estabas tú. Ya podía arder la tierra o hundirse el cielo, que nada parecía importante mientras pudiera soñar con tus abrazos.
Ahora que estoy revisando cada paso dado, cada error cometido, que mi tiempo se ha parado, que todo parece salir al revés de como espero; justo en este instante, en el que la tierra quema y el cielo se me cae encima... ¿dónde te has metido?
15.4.11
La monotonía había inundado sus vidas. Dormían juntos todas las noches, pero soñaban por separado. Sus palabras se volvieron vacías y sus miradas, huecas. Habían olvidado tonterías, como sus colores favoritos, las noches bajo las estrellas, el sabor de la lluvia en los labios del otro... ya no recordaban detalles, como que se habían querido con toda su alma.
9.1.11
-Estoy preocupada.
-Puedes confiar en mi. Cuéntame.
-Verás... tengo una amiga que se empezó a fijar en un chico... Lleva algún tiempo así, esperando por él. Cada vez que le ve, siente un cosquilleo en el estómago, su corazón palpita más rápido y tiene que contenerse con mucho esfuerzo para no salir corriendo. ¿Sabes? Es como si le diera vértigo, como si temiera decir algo equivocado y parecer tonta ante sus ojos. Y eso que ella siempre ha sido una chica muy segura de sí, ¿eh?... Sus amigos la notan rara. Dicen que últimamente come y duerme menos, que se pasa las horas con la mirada perdida... Que habla menos y bebe más. No sé si esta situación es buena para ella... ¿Tú qué piensas?
-¿Qué voy a pensar? ... Tía, estás enamorada hasta las trancas.
-Puedes confiar en mi. Cuéntame.
-Verás... tengo una amiga que se empezó a fijar en un chico... Lleva algún tiempo así, esperando por él. Cada vez que le ve, siente un cosquilleo en el estómago, su corazón palpita más rápido y tiene que contenerse con mucho esfuerzo para no salir corriendo. ¿Sabes? Es como si le diera vértigo, como si temiera decir algo equivocado y parecer tonta ante sus ojos. Y eso que ella siempre ha sido una chica muy segura de sí, ¿eh?... Sus amigos la notan rara. Dicen que últimamente come y duerme menos, que se pasa las horas con la mirada perdida... Que habla menos y bebe más. No sé si esta situación es buena para ella... ¿Tú qué piensas?
-¿Qué voy a pensar? ... Tía, estás enamorada hasta las trancas.
22.7.10
Esa noche en vela recordé aquellas lejanas lágrimas que, aunque tú no supiste ni sabrás nunca, llevaban tu nombre. De los millones de veces que escuché esa canción tan sólo para sentirte cerca. Los días vacíos de tu ausencia, los cosquilleos que recorrían mi cuerpo cada vez que me mirabas. Y me doy cuenta de que tengo miedo.
Miedo de no sentir nada si me ves, de ser capaz de aguantar para siempre el que tú no estés. De no sentir nada cuando los acordes de esa vieja canción resuenen en mis oídos sordos. De no llorar más por ti.
Porque será entonces cuando descubra que he perdido el amor y la partida, la razón y las ganas de ti.
Miedo de no sentir nada si me ves, de ser capaz de aguantar para siempre el que tú no estés. De no sentir nada cuando los acordes de esa vieja canción resuenen en mis oídos sordos. De no llorar más por ti.
Porque será entonces cuando descubra que he perdido el amor y la partida, la razón y las ganas de ti.
17.6.10
Era un día gris, de claridad increíble. El típico día que la gente considera monótono, largo y aburrido. La gente caminaba arriba y abajo con sus caras serias, con sus miradas vacías, saturados de trabajo y estrés. Para todos era un día normal. Gente que hablaba, gente que esperaba, gente que se desesperaba, gente importante, gente que no parecía serlo tanto. Personas abrumadas, absurdas, sumisas, pensativas, depresivas, problemáticas, sin suerte.
Y en mitad de todo aquello, ella sonreía. Y nadie más que ella sabía por qué.
14.5.10
Todavía recuerdo todas y cada una de esas veces en las que pensé aquello de "Ojalá este momento no acabara nunca"... Pero todos y cada uno de esos momentos terminaron, antes o después, como tus dulces besos en mi piel.
Ahora sé que si esto pasó, fue porque tenía que pasar, porque el tiempo no perdona, y me alegro; porque ahora tengo un nuevo reto: buscar más momentos en los que poder decir aquello de "Ojalá este momento no acabara nunca" y aceptar que se terminarán todos y cada uno de ellos, antes o después, como tus dulces besos en mi piel.
Ahora sé que si esto pasó, fue porque tenía que pasar, porque el tiempo no perdona, y me alegro; porque ahora tengo un nuevo reto: buscar más momentos en los que poder decir aquello de "Ojalá este momento no acabara nunca" y aceptar que se terminarán todos y cada uno de ellos, antes o después, como tus dulces besos en mi piel.
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